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Bingo-historia, el origen

Cuando oímos el bingo de la palabra, dos cosas harían estallar en nuestras mentes. Uno sería el perro de esa rima de cuarto de niños. El otro es que juego de juego popular. ¿Usted se ha preguntado siempre cómo bingo, el juego, comenzado?

El bingo no comenzó como el bingo que ahora sabemos. Comenzó realmente como juego del lotto, así justificando su estado que era un juego de juego. El lotto clásico fue originado en Italia. La tarjeta fue compuesta de tres filas y de nueve columnas. En una fila, se numeran cinco cuadrados mientras que cuatro se dejan como espacios en blanco. La primera columna fue numerada aleatoriamente a partir de la 1 a 10, el siguiente a partir del 11 a 20, tan encendido. Para ganar, un jugador debe terminar o cubrir una fila horizontal. Este juego popular se hace muy emocionante y bien conocido, los gracias a Edwin S. Lowe.

Lowe era vendedor del juguete de Nueva York. Uno que igualaba en diciembre de 1929, mientras que él estaba en su manera a Georgia, él decidía parar por un carnaval para darle una cierta hora hacia fuera. Él notó que había mucha gente que jugaba y mirando esto lotto-como juego llamó a Bingo. Su forma es tan similar como nuestro bingo hoy, aunque utilizaron habas como marcadores y números. Quienquiera termina el patrón tiene que gritar bingo que se reconocerá como ganador. El llamador de esa cabina dijo a Lowe que él adaptara este juego de un juego del lotto en Alemania; él acaba de llevar a cabo varios ajustes y mejoras. Lowe intentó esto con varios de sus amigos y era un golpe. Uno de sus amigos era así que excitado para ganar, cuando ella ganó realmente, en vez de “bingo de grito” ella gritó “bingo”. Lowe pensó que era pegadizo así que él lo adaptó. El bingo se convirtió en un golpe inmediato que con sus ganancias su compañía podía prosperar.

Las primeras tarjetas del bingo vinieron en sistemas de 12 y 24. Uno de los primeros problemas de Lowe era que los números que él imprimió en sus tarjetas casi repetían, así aumentando la ocasión de los jugadores de ganar. Aunque es bueno para los jugadores, no está para los que está que conducen el juego. Debido a ésa, él pidió ayuda de un matemático nombrado Carl Leffler. Leffler podía hacer 6000 tarjetas, cada los números tenidos jumbled de una manera tal que la ocasión de ganar sea pequeña. Lowe podía ayudar a una parroquia y a una organización con sus ganancias de juegos del bingo que conducían.

Es agradable saber el origen del bingo. Ahora sabemos que este juego descendió de otro juego emocionante. Usted puede ser que tenga visiones de su propia versión del bingo− mejor, más emocionante. No obstante usted lo desea, espero que sea un golpe.

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